Si alguien te dijo que debías evitar los huevos por el colesterol, te dieron información desactualizada. Los estudios más recientes de 2025 confirman lo que los nutricionistas vienen advirtiendo hace años: el huevo no es el enemigo de tu corazón.
¿De dónde salió el mito?
En los años 60 y 70, estudios preliminares asociaron el consumo de colesterol dietético con enfermedades cardíacas. El huevo, rico en colesterol, fue señalado como peligroso. Pero esos estudios confundían correlación con causalidad y no controlaban el consumo de grasas saturadas ni el estilo de vida de los participantes.
Lo que la ciencia dice hoy
Un análisis publicado en 2025 que revisó 48 años de investigación concluyó que el colesterol dietético del huevo tiene efecto mínimo en el colesterol LDL (el «malo») para la mayoría de las personas. El hígado regula la producción de colesterol: cuando consumes más por la dieta, produce menos.
El verdadero factor de riesgo cardiovascular es la grasa saturada, presente en embutidos, frituras y ultraprocesados — no en el huevo.
¿Qué sí eleva el colesterol malo?
- Grasas trans (margarinas, galletas industriales)
- Embutidos y carnes procesadas
- Frituras en aceites reutilizados
- Exceso de azúcar refinada
- Sedentarismo
El huevo de campo tiene ventaja adicional
Los huevos de gallinas criadas en campo libre, como los de El Webito Feliz, tienen un perfil de ácidos grasos más favorable: mayor proporción de omega-3 (que protege el corazón) y menor proporción de omega-6. La alimentación natural de la gallina se refleja directamente en la calidad del huevo.
Conclusión: come huevos con tranquilidad. Cuida tu dieta general, reduce los ultraprocesados, y el huevo será uno de tus mejores aliados nutricionales.